Proyectos y publicaciones

PROYECTO DE
INVESTIGACIÓN

Calidad del aire en zonas urbanas

Uno de los grandes desafíos de la sostenibilidad urbana consiste en afrontar los cambios e impactos no deseados que surgen en el seno de las ciudades. Esto exige la puesta en práctica de políticas integradas e innovadoras que incidan tanto en los elementos estructurales de la ciudad como en la forma de vivirla por los ciudadanos, comenzando por transformar los procesos urbanos insostenibles. Para ello, resulta clave trabajar en los patrones de planificación urbanística y de movilidad a fin de que no sigan aumentando los impactos que afectan a la calidad de la vida urbana en las tres dimensiones básicas de la sostenibilidad: medio ambiente, sociedad y economía. En este contexto, la calidad del aire juega un papel esencial.

El proyecto Lfe+Respira, en el que han intervenido 35 investigadores pertenecientes a CIEMAT, GANASA y UNAV, ha permitido monitorizar los niveles de los principales contaminantes urbanos, desarrollar un modelo de gestión sostenible en la ciudad de Pamplona y mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos haciendo uso de las nuevas tecnologías, posibilitando que sean ellos mismos los artífices directos del cambio.

 

Calidad del aire en zonas urbanas

El proyecto se ha basado en la implicación de voluntarios ciclistas (“ciencia ciudadana”) para obtener datos a gran escala sobre la distribución de los contaminantes urbanos gracias a la utilización de sensores de bajo coste que han portado en sus bicicletas durante la realización de sus trayectos habituales. Los datos así obtenidos han sido utilizados para el desarrollo de modelos matemáticos que resultan de gran ayuda para la toma de decisiones, mejorando la calidad de vida de las ciudades a través de la reestructuración del diseño urbano, la adopción de nuevas estrategias de planificación y la implementación de planes de gestión de la movilidad actualizados y adaptados a cada ciudad.

Los resultados obtenidos han demostrado que la distribución de contaminantes está fuertemente vinculada con las fuentes de emisión (principalmente el tráfico) y sus variaciones temporales, y en menor grado las circunstancias climáticas y el diseño topográfico de la ciudad. Se han observado variaciones importantes en la exposición de los ciclistas a los contaminantes del aire en función de la distancia a la carretera. Viajar por la calzada aumentó entre un 37 y un 54% la exposición a contaminantes del aire relacionados con el tráfico. Asimismo, el alto grado de participación de los voluntarios ha permitido registrar datos de los niveles de contaminación en 1.463.090 puntos de muestreo, lo cual ha permitido desarrollar un modelo de alta resolución para la totalidad de la ciudad de Pamplona. Precisamente, gracias a dicho modelo ha sido posible estimar los costes económicos asociados con el daño causado por la contaminación del aire, que ascendieron a un total de 5,7 M € anuales en la ciudad de Pamplona, siendo la reducción de la esperanza de vida el coste externo más importante.

 

Calidad del aire en zonas urbanas

El uso de barreras vegetales, como los setos, ayudó a reducir la exposición de los ciclistas y peatones a la contaminación del aire hasta en un 30%. Sin embargo, se observó que los árboles urbanos también pueden evitar la dispersión de contaminantes emitidos por el tráfico, dependiendo de una serie de factores que deben tenerse en cuenta. Las calles estrechas con mucho tráfico necesitan estudios detallados para diseñar una distribución de vegetación adecuada que ofrezca comodidad climática sin empeorar la calidad del aire al disminuir la ventilación de la calle.

Calidad del aire en zonas urbanas

En los próximos meses esta metodología de trabajo será replicada en otras ciudades de España, de manera que sus ciudadanos puedan contribuir con su dedicación a la mejora de la calidad de vida en la que habitan.